What a time to be alive

Quien me conoce sabe que me inclino hacía el lado frívolo y superficial de la vida, por eso me abrí este blog, para escribir sobre mis problemas de niña rica y blanca… aunque la verdad es que no tengo un euro y soy más bien morena, pero se entiende la idea. Hoy os quería resumir mis últimos meses, que como os podéis imaginar, han sido muy tranquilos y serenos. Abro hilo.

Justo antes de la pandemia dejé a mi ex novio y decidí irme de la casa. #visionaria. La mañana que me fui me clavé un valium de 10mg porque no quería perder tiempo con lamentos. Time management. Tuve que ir al chino a comprar maletas para guardar mis cosas y cuando aparecí en la tienda…. dios mío, ese pobre señor asiático no entendía nada. Primero le hablé en inglés pues en mi cabeza los chinos hablan inglés, bueno, en mi cabeza todo el mundo habla inglés, con un C1 para ser exactos. Encima el valium ya había hecho su maravilloso efecto y yo estaba drogada nivel, «señora, no puede articular palabra en ningún idioma, váyase a casa». Logré hacer cuatro gestos, compré las maletas y esa noche me fui. #historiareal.

Siguiente pantalla, buscar apartamento. Esta vez aflojé la dosis de valium porque ver una casa incluye interactuar con gente y la idea era que pensaran bien de mí, no que acababa de salir de rehab. Ese mismo día me dijeron que el cuarto era mío. O les caí muy bien o no tenían más opciones. El problemita es que la habitación era para Abril y estábamos a 13 de Marzo, así que me vi sin casa en medio de una pandemia mundial. Ante esta situación hice lo que cualquier persona madura de 33 años hubiese hecho, llamar a sus padres. Los míos son tan geniales que vinieron a Lisboa a estar conmigo y alquilaron un apartamento donde me quedé hasta mudarme a mi nueva casa. Cuando se fueron, empezó LA cuarentena.

Estuve sola en esa casa 15 días y pensé que tendría tiempo para hacer lo que hace la gente rica y blanca, es decir, llorar, hacer tiktoks, reflexionar sobre lo afortunada que soy, practicar con el eyeliner, dormir mucho y hacer online Yoga. Pero NO chicos, NO, mi empresa es muy eficiente y a los 3 días me llama mi jefa diciendo, «suelta el tiktok y ve a la oficina a por tu laptop, empiezas a trabajar desde casa». Y ojo, yo feliz de trabajar, pero joder, una semana pedía, UNA.

Long story short, llevo un tiempo en mi piso nuevo a las afueras de Lisboa, he cambiado el valium por el vino tinto y a Shakira por Cigarettes After Sex, que es la música mas sexy y corta venas del mundo, os la recomiendo. He ganado amor hacia mi persona, estoy matándome a ver películas en el proyector y mi compañero de piso es alemán pero me cae super bien. Duermo poco porque trabajo mucho y me siento más conectada a mis amigas que nunca. LIFE IS GOOD.

Chicos, «Love is a drug and you have to get high on your own supply«. Eso es todo lo que quería compartir hoy. Eso, y que nunca valium de más 5mg si no queréis acabar como yo.

P.

2 respuestas a “What a time to be alive”

  1. Paloma, de verdad, sigue escribiendo.

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    1. jajajaj lo intentaré!! love you

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