Después de varios meses de full lockdown en Portugal y una visita en Semana Santa a Madrid, he decidido que es momento de escribir otra vez. Y vuelvo al blog igual que me fui, sin entender nada de la vida, ni de mi misma. Ni del amor, ni del trabajo. De hecho me va muy mal en esas dos últimas cosas y calculo que me va a ir fatal siempre. Y no es un lamento. Estoy contenta en Lisboa y en esta casa, que como dije en otro post, no me puedo permitir. No soy consciente de la realidad que me rodea, y menos de la económica, gasto como si juntase el dinero con pala y no es así. No me he ganado todo lo que tengo, la realidad es que hago lo que quiero porque he tenido suerte.
Tengo 34 y vivo en un Peterpanismo que ni Ana Obregón, ¿la adolescencia cuánto dura? Si hay alguien aquí de más de 45, que me escriba, por fa. Con mi edad tendría que estar casada, en pareja o incluso divorciada. Debería tener una hipoteca a 30 años y una carrera profesional con un buen sueldo.
También hijos o pensar en tenerlos. Hace un año fui al ginecólogo y me dijo, you should start thinking about freezing your eggs. Me costó procesar la información. No sabía de qué eggs estaba hablando…pero se refería a mis óvulos y a que los estaba perdiendo a una velocidad pasmosa. Fue un buen reality check.
No tengo nada de lo anterior mencionado y no estoy ni cerca de tenerlo. Maldita sea capitalismo me estafaste, pensé que conseguiría todo lo que me propusiera. Mentira, el capitalismo no es el culpable, soy yo. Cuando tomo decisiones este es mi lema: tú tira pa’ adelante, ya vendrá el dolor o la gloria. Nunca hacer un análisis DAFO, joder.

Mentiría si digo que al pensar en el futuro a veces no me da ansiedad. Soy muy de extremos, o muy arriba o muy abajo, pero últimamente me muevo en el equilibrio de saber que todo es lo mismo. Pensar en la planta oncológica de un hospital infantil me ayuda a acabar con pensamientos que me hacen mal. No sé si este método es muy recomendable, pero a mi me funciona.
Al principio de este lío creía que iba a aprender de la pandemia, que todo pasa por algún motivo, pero SPOILER, no es así. No todo es una lección y las cosas no siempre suceden por algo. Como dice Jesús Terrés, las cosas pasan y nosotros nos adaptamos. Y yo aplaudo de píe. Espero que este post no suene a queja o a que estoy infeliz, porque es más bien todo lo contrario.
Eso es lo que quería compartir hoy, besis.
P.
Deja un comentario