About love, sex and the mess: 103

En mi cabeza pienso que no paro de escribir, escribo después de trabajar o cuando vuelvo de hacer cosas. Escribo tirada en la cama, aburrida, feliz o triste, borracha o sobria. Escribo sin descanso. Pero la realidad es que dedico poco tiempo a la escritura y es una mierda, porque cuando escribo no pienso en nada y eso para mi, es lo más parecido al paraíso.

💘 NOTAS IMPORTANTES

«Que te guste alguien de verdad; de doler; de gozar, de no poder ni respirar» (Diana Aller dixit). Yo no conozco otra manera de que me guste una persona. Es un drama y una bendición, las dos.

«Hablo con la autoridad que da el fracaso». No hay nada más pretencioso que citar a Scott Fitzgerald, como si le leyese, pero juro que en este tema yo podría dar una TEDTalk.

«Donde me quieran como yo quiero, ahí me quedo» o «quédate con quien que te mire como (X) mira a (Y)». Estas frases son todo lo que está mal. Ni si quiera yo me trato a mí misma como debería como para esperar que me quieran como me gustaría. Con suerte me querrán como les salga y eso ya es un montón. Y ojo, esto no es aceptar cualquier cosa, es decidir si la forma en que nos quieren está bien para nosotros. Si la respuesta es no, buena suerte y hasta luego, sin reclamos. Yo ni idea cómo se hace, recién estoy aprendiendo.

Querer que te guste alguien y no poder. No querer que te guste alguien y sólo pensar en que te agarre del pelo.

De la muerte, los cuernos y de ilusionarse y decepcionarse no se salva nadie. Miento, de los cuernos hay gente que se salva. Intuyo que esa gente cuenta con una autoestima envidiable.

Como dice el Dios al que yo rezo, Jesús Terrés, «el amor huele a certeza» y yo en todo lo relacionado con las cosas del querer siempre dudo, pero estoy mejorando bastante.

Si estás espléndida/o habiendo dormido tres horas y hasta arriba de endorfinas, es por ahí.

P.

Deja un comentario