LinkedIn & Glitter

Cuando dije que nada me daba más bajón que los aeropuertos, obviamente no había pasado suficiente tiempo en LinkedIn. ¿Soy yo o es un sitio espantoso? Incluso peor que Facebook diría. Es un sin fin de logros, post pretenciosos, puestos de manager, de CEO… y frases para el suicidio tipo «I make things happen«. Basta. Además todo hijo de vecino parece picture perfect y es mentira, la mayoría son un desastre en la vida off-line. O sea, son como tú y como yo, aunque en su LinkedIn sean el epítome del éxito profesional.

No sé si os pasa, pero yo estoy bastante frustrada no sabiendo cómo parecer hiring material. Necesito cambiar de trabajo pero mi experiencia profesional es bastante bizarra. No tiene lógica ninguna, y ver ese escaparate de gente aparentemente talentosa me crea una inseguridad (una más) que no sabría cómo manejar.

Dejando mis issues de lado, se me queda mal cuerpo viendo como romantizamos el trabajo. Trabajar es importante, pero la búsqueda constante del puesto ideal y darlo todo en el trabajo me parece la zanahoria del capitalismo que nos tiene entretenidos persiguiendo algo que seguramente nunca vamos a alcanzar. Y todo bien con ciertos aspectos del capitalismo, fan de Ayn Rand, pero creo que no es por ahí.

No nos damos cuenta y echamos horas en cosas que pensamos importantes y dan igual. Y dan igual porque cuando la vida se pone difícil de verdad y estás jodido por temas serios, lo último que te preocupa es un Excel, una presentación, o tu jefe. Además ¿no os dan ganas de matar cuando pensáis en la persona que inventó la productividad? Y, ¿qué es eso de actividades wellness en horas de trabajo? Yo lo que quiero es tiempo para estar con mis amigos y mi familia, no jugar al pictionary con gente de otro departamento.

Eso es todo lo que quería compartir hoy.

PS: Si alguien quiere que le pase mi CV, que me escriba 😎

P.

Deja un comentario