Llevo en Madrid un mes y quería escribir un post bastante mejor que este que vais a leer, pero es lo que hay. #sorrynotsorry.
Según llegué de Lisboa me compré unos Jimmy Choo, yo siempre estoy ready para el derroche. Lo maravillosos que son es directamente proporcional a su precio. No pongo lo que cuestan porque es demasiado pretencioso incluso para mí. Eso sí, los compré discount on top of discount. La idea era estrenarlos en la boda de mi hermano pequeño, pero se rompió el tendón de Aquiles 5 días antes. Al final se casaron en el Ayuntamiento, él en muletas y pantalón corto, ella embarazada de 6 meses. Yo fui en Havaianas. Como dicen en Amores Perros, una de mis películas favoritas ever, – si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tu planes –
Estoy en casa de mis padres otra vez y no echo de menos mi piso de Lisboa. Y eso que vivía sola en un sitio genial. En realidad, no echo de menos Lisboa. Y eso que, para mí, es la mejor ciudad del mundo. Es una sensación extraña, pero es la verdad, no siento tristeza, ni me da ninguna nostalgia pensar en Lisboa. A veces me preocupa no sentir lo que debo sentir, pero no tiendo a idealizar el pasado. El futuro con las malditas expectativas, me cuesta más.
He dejado clara mi opinión sobre el trabajo varias veces ¿dream job? ¿dream career? Prefiero morir de un disparo. Yo sólo quiero trabajar, ganar dinero y tener tiempo para disfrutar mientras pueda. Y visto el calor post-apocalíptico en Madrid, no queda mucho. Soy autónoma, gano menos y trabajo más, pero estoy mejor. No tengo que pedir vacaciones, ni cumplir un horario. Me siento como un pájaro con la jaula abierta, flipando con poder volar. Medio cursi la metáfora, lo sé, pero se entiende la idea. Cuando tenga que hacer facturas y pagar impuestos, no sé si pensaré lo mismo. I will keep you posted.
Y hasta aquí por hoy. La vuelta no está siendo fácil, es jodido volver a ubicarte en un lugar conocido pero extraño a la vez. Estoy bastante desbordada e insoportable conmigo misma y con los demás. Pero me ha costado una vida llegar hasta aquí, sé que con el tiempo, todo va a estar bien.
P.
Deja un comentario