He vuelto, han pasado casi 3 años y muchas cosas… ninguna de ellas buena. Mentira, ha habido cosas geniales, y también he conocido el infierno en la tierra. Porque, chicos, la vida es así: una maravilla y también una pesadilla. Y como era de esperar, he vuelto para hablar de mí. Abro hilo.
Como dice Rosalía: ya no bebo, ya no fumo, no consumo y lo presumo. Y no, no soy mejor: sigo igual de regulinchi y soy socially awkward as fuck.
En otro orden de cosas, voy a estudiar otra carrera. Estoy matriculada en Historia, pero viendo cómo se las gastan nuestros políticos con sus CVs, prácticamente podemos decir que tengo un doctorado y estoy capacitada para dirigir cualquier ministerio.
Tengo 38 y nunca me he sentido tan pletórica. Gracias, D. Por cierto, pletórica es una palabra a reivindicar.
Veo que la gente, a nuestra edad, empieza a derrapar, así que os voy a dar un consejo como mujer estable que soy ahora: si lleváis tiempo en pareja, las cosas van pichi-picha y os piden 1) un tiempo, 2) abrir la pareja o 3) hacer un trío… DECID QUE NO. Vais a pasar un bochorno superlativo y os van a dejar hagáis lo que hagáis. No lo digo por experiencia propia, pero he sido lo bastante inteligente como para aprender de la desgracia ajena.
Yyyyyyy hablando de desgracias, dentro de poco tengo que buscar trabajo. Llevo muchos meses sin currar y no me canso de recomendarlo. ¿Vaga? Puede ser… yo prefiero llamarlo “relajada en lo laboral”. El tema es que no cobro paro y estoy a dos salidas más de que mi cuenta haga eco. El problema es que crecí pensando que podía ser cualquier cosa, y no quiero verme abocada a una vida que no elija yo.
Esto es todo lo que quería compartir hoy.
P.
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