POLÍTICA Y PURPURINA Vol:2

Hay un podcast que se llama Treintañeros a la deriva, y me he puesto a pensar en lo poco que me queda en esta bella y horrible década. En estos años me han pasado cosas tan bizarras como — paso a enumerar — que en una nómina me pagaran por error 6.000 € (avisé a RR. HH, pero les dio igual y no tuve que devolverlo), o aprobar un examen sin presentarme. O sea, cosas como para plantearme la existencia de Dios.

También he vivido uno de mis primeros veranos sin trabajar, y mi dominio del ocio y la desidia no conoce límites. Me encanta. Una de estas mañanas tuve a bien leer como mienten nuestros políticos en sus CVs, y no sé si les amo o si deseo su ejecución al amanecer. Eso sí, me han dado la excusa perfecta para escribir sobre algo que une a ministros, al vecino del 5º, a diputados, peluqueros, a ti y a mí (o sea, a todos): el querer parecer más de lo que somos.

Me flipa que los políticos en cuestión no hayan “maquillado sutilmente la realidad”; es que, directamente, han usado la escopeta de Homer Simpson. Porque, chicos, poner en el CV que eres ingeniero y no haber pisado la facultad, es de no tener los patitos en fila. Es fuerte.

Intento no juzgarles. Todos hemos caído en esa: ya sea para conseguir un trabajo, para impresionar a alguien o para vete tú a saber qué. A los políticos estos les ha podido el ansia de figurar como licenciados y doctores, yyyyyy… un poco les entiendo, supongo que quieren justificar lo que ganan.

Si alguno dijera: “Mentí, me vi superado por la inseguridad”, tendría mi voto para siempre. Reconocer errores y bajarse del pony no sólo es complicadísimo, es de gente con cierta decencia.

Yo ya admito abiertamente que quiero llevar la vida de un intelectual que fuma mucho y no ha fregado un baño en su vida (Diana Aller dixit). No lo pongo en el CV, pero tampoco me vendo como una persona resolutiva y orientada a resultados. Esto no me hace mejor, me hace más honesta conmigo misma y con la realidad que quiero vivir. Y eso, hoy en día, es un montón.

Eso era todo lo que quería compartir. Ah, los posts los escribo yo, no Chat GPT. Podéis ir a leer los de hace seis años: son exactamente iguales. 

P.

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